Villa Certosa, la majestuosa mansión que el expremier italiano Silvio Berlusconi tenía en la isla de Cerdeña, fue vendida en estos días a la familia real catarí Al-Thani por 350 millones de dólares. Esta impresionante transacción inmobiliaria revivió el recuerdo de los encuentros que Il Cavaliere realizaba allí con mujeres jóvenes, mucho sexo y excesos, que en Italia recibieron un nombre singular: las fiestas bunga bunga.
La residencia de unos 4500 metros cuadrados, 126 habitaciones y unas 120 hectáreas de parque fue el lugar donde el premier italiano, fallecido en 2023, solía invitar a distintos representantes de la política de su país e internacional. También iban allí distintas personalidades como actores, cantantes y figuras del mundo del deporte.

Villa Certosa era un lugar amable y hospitalario para la estadía de los huéspedes. Pero también era una muestra de la personalidad avasallante de su anfitrión quien fue, durante muchos años, el hombre más poderoso de Italia, y cuatro veces primer ministro de Italia entre 1994 y 2011.
Más allá de estos encuentros más bien protocolares, la casa de Il Cavaliere en Cerdeña fue uno de los escenarios de escandalosas fiestas donde reinaba el descontrol, que terminaron con el hombre fuerte de Italia ante la justicia.
El primer escándalo
Hay que decir que la (mala) fama de Villa Certosa se dio en el año 2009, cuando en la portada del diario El País de España aparecieron fotos de esa residencia de Berlusconi que poco tenían que ver con encuentros oficiales.
El paparazzo sardo Antonello Zappadu, había tomado imágenes el año anterior en las que se veían jóvenes en topless y colaless y a un hombre en ropa interior cerca de una pileta, que era nada menos que Mirek Topolanek, el primer ministro de la República Checa.
Esta portada escandalosa del diario español fue apenas la previa de lo que vino después. Los encuentros con presencia de un gran número de muchachas que se conocieron como fiestas bunga bunga y que llevaron también al líder político y magnate de los medios de comunicación a separarse de su segunda esposa, Verónica Lario.
En mayo de 2009, antes de que se hicieran públicas las exóticas farras de Berlusconi, la mujer fue lapidaria al decirle a La República el motivo de su separación: “No puedo estar con un hombre que frecuenta a menores”.

Es difícil saber en qué año exactamente comenzaron estas excesivas veladas en la mansión del magnate y primer ministro. Lo que sí puede decirse es que la acusación más grave que cayó contra él tiene que ver con el período que va entre febrero y mayo del año 2010.
Ruby Rubacuori aparece en escena
En esos meses es cuando la justicia dijo que Il Cavaliere, que cursaba su tercer mandato como primer ministro, había tenido relaciones en una de estas fiestas con Karima El Mahroug, conocida artísticamente como Ruby Rubacuori (Robacorazones). El problema es que esta joven nacida en Marruecos, en ese tiempo, era menor de 18 años.

En una grabación de una conversación telefónica se puede escuchar a la muchacha marroquí diciendo a sus amigas las palabras que le habría dicho Berlusconi: “Te daré todo el dinero que quieras, te pagaré, te cubriré de oro, pero tenés que ocultarlo todo y no decir nada a nadie”.
Aparentemente, esa exhortación del mandatario italiano surtió efecto, porque en el juicio por prostitución de menores y abuso de poder que se realizó contra él en Milán, la joven negó cualquier tipo de contacto sexual con él.

En mayo de 2013, ante los tribunales, la muchacha declaró durante unas seis horas. Entre otras cosas aseveró que ella no era una prostituta y que no había tenido relaciones con Berlusconi. Simplemente, dijo, realizó en una de estas fiestas la danza del vientre. Añadió que había recibido sobres por parte de los invitados que contenían sumas que iban de los 2000 a los 3000 euros.
A la vez que ella se excluía de cualquier contacto con el ex premier, Ruby no dudó en contar otros detalles de estas fiestas. Señaló específicamente una de las noches de juerga que se vivieron en la casa de Berlusconi en Arcore, en las afueras de Milán.

Mujeres vestidas de monjas y enfermeras
La muchacha se refirió allí a quien luego sería acusada de organizar este tipo de fiestas, Nicole Minetti, que era la higienista dental de Berlusconi y luego se convirtió en consejera regional de Lombardía. “Vi a Minetti vestida de monja -declaró Ruby-. En un momento, mientras bailaba, se desvistió y quedó en ropa interior”.
En otra parte de la declaración, la joven señaló que había chicas que se disfrazaban de Barack Obama, o llevaban una peluca colorada, o se vestían como enfermeras o doctoras sexis. “Pero nunca vi contactos físicos con Berlusconi”, afirmó. En relación a este juego de disfraces y el armado de los distintos personajes, vale aclarar que la joven marroquí se presentaba en estas fiestas como la sobrina del presidente egipcio, Hosni Mubarak.

En ese mismo juicio, la fiscal Ilda Boccassini acusó a Berlusconi de haber pagado unos cuatro millones de euros a la muchacha para comprar su silencio. Esta acusación contra Il Cavaliere se repetiría en diversos juicios que se llevaron adelante contra él.
En el juicio se endilgó al primer ministro el haber gastado unos diez millones de dólares en unas 13 mujeres para escapar a las acusaciones que lo involucraban con la prostitución de menores.

“Moralmente cuestionable y medieval”
Tiziana Siciliano, fiscal de Milán, declaró en otro de los tantos procesos que se le iniciaron a Il Cavaliere, que en las residencias de Berlusconi “ocurría algo moralmente cuestionable, medieval, increíble” y que se ejercía una “horrible violencia contra las mujeres”. Acusó a Emilio Fede, un periodista del grupo mediático de Berlusconi, Mediaset, de ser quien “ofrecía las chicas al sultán -en referencia a Berlusconi- para que complete su harem”.
En marzo de 2015, el máximo tribunal italiano absolvió a Berlusconi en el caso de abuso de autoridad y prostitución de una menor de edad, en referencia a Ruby. La defensa de Berlusconi alegó que el magnate no sabía la edad de la muchacha en el momento en que se conocieron, y la justicia aceptó el argumento.
El premier italiano tenía también otra acusación en relación a la joven marroquí, y era que había presionado a la prefectura de Milán para liberar a la muchacha que había sido acusada de un robo. Pero también fue exonerado respecto de esta contravención.
¿Orgías o elegantes cenas?
Las otras causas que pesaban sobre Il Cavliere con respecto a las fiestas bunga bunga fueron cayendo con el tiempo. En febrero de 2023 se lo absolvió en las acusaciones de sobornó a varias jóvenes para que no dijeran la verdad sobre las escandalosas veladas. Mientras que la fiscalía llamaba a esos encuentros lisa y llanamente orgías, Berlusconi las mencionaba como “elegantes cenas”.
De este modo, el hombre fuerte de Italia, salía impune de la justicia con respecto en relación a sus fiestas. “Por fin absuelto después de más de 11 años de sufrimiento, infamia e incalculable daño político, porque tuve la suerte de ser juzgado por magistrados que se mantuvieron independientes, imparciales y correctos frente a las infundadas acusaciones vertidas contra mí”, reaccionó Berlusconi tras su absolución.
Con respecto a Ruby, la joven vive ahora en Génova, donde abrió un restaurante con su pareja y donde es la dueña de una clínica de belleza. De acuerdo con el diario italiano Il Messagero, la muchacha sería poseedora de una fortuna considerable. Pese a ello, no olvida su pasado: “Me tacharon de prostituta menor de edad -dijo-. Y es una palabra que te marca para siempre”. En cuanto a Berlusconi, Ruby señaló: “Conocerlo me costó mucho. Él fue el cerebro detrás de todo”.

Además, la joven escribió un libro sobre su experiencia: Karima.
El indulto a la organizadora
Entre todos los protagonistas del escándalo, hubo una que sí fue alcanzada por la justicia. Se trata de Nicole Minetti, la exhigienista dental de Il Cavaliere, que fue considerada como una de las organizadoras de las fiestas bunga bunga. Ella fue condenada por la justicia italiana a un año y un mes por peculado y a dos años y 10 meses por favorecer la prostitución.
Sin embargo, en abril de este año, la exconsejera regional de Lombardía fue indultada por el presidente Sergio Mattarella, que adujo “motivos humanitarios”, en una decisión que generó mucha polémica en Italia.

Minetti actualmente vive en Punta del Este, Uruguay, donde acompaña a su marido, el millonario italiano Giussepe Cipriani, que desarrolla en la ciudad uruguaya sus actividades como inversor y desarrollador inmobiliario.
Lo que motivó el indulto de Minetti fue que se encuentra en vías de adopción de un niño con muchos problemas de salud en Uruguay.
Pero esto tampoco escapa a la controversia, ya que ella y Cipriani aseveraron que el pequeño no tiene vínculos afectivos y fue abandonado al nacer. Sin embargo, el diario Il Fatto Quotidiano realizó una investigación en la que descubrió que, en realidad, los padres del menor están vivos y Minetti y Cipriani presentaron una demanda para privar a los papás biológicos del niño de la patria potestad. Además, el medio italiano señala que el proceso de adopción se habría realizado de manera “turbia”.
Muerto Silvio Berlusconi y liberada la única acusada de organizarlas, las fiestas bunga bunga son solamente un recuerdo de los tiempos en que el poder del primer ministro italiano gozaba de total impunidad. Y la venta de Villa Certosa termina de cerrar el escandaloso círculo.
No se sabe con certeza el origen del término “bunga bunga”. Algunos decían que Berlusconi lo atribuía a un chiste, con connotaciones sexuales que le contó el expresidente Libio Muammar Kadafi. Otros lo remiten a una broma de marinos británicos a comienzos del siglo XX. Lo cierto es que el término, al menos en el vocabulario italiano, quedaría para siempre como sinónimo de fiestas exóticas, extravagantes y cargadas de excesos.
Con información de:
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