Dos plazas de juego y lecturas que rinden homenaje a dos grandes maestras argentinas de la literatura infantil (María Elena Walsh y Elsa Bornemann) reciben a los visitantes en la 34ª edición de la Feria del Libro Infantil, que abrió el sábado pasado en el Centro de Convenciones de Buenos Aires (Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón, al lado de la estación Facultad de Derecho de la línea H del subte). Allí, todos los días, hasta el domingo 2 de agosto, hay narraciones de cuentos, espectáculos, desafíos y encuentros con autores, todo con entrada libre y gratuita.
Pero, atención:
La Fundación El Libro confirmó a LA NACION que el domingo la Feria estará cerrada por la final del Mundial. El sábado y hasta el domingo 2 de agosto abre de 14 a 20.
En la nueva casa (que, en realidad, es su sede histórica) se distribuyen en unos 3.000 metros cuadrados los cerca de setenta stands de editoriales grandes, pequeñas y medianas y, también, los de las librerías de saldo. Todos aceptan el pago con los chequelibros por diez mil pesos que la Fundación El Libro entregó a los alumnos de las escuelas que fueron de visita con sus docentes durante esta semana.
El martes, en una tarde copada por grupos de estudiantes de distintos niveles (varios con guardapolvos blancos y otros con uniformes de colegios privados), en el stand que Editorial Común comparte con los sellos Niño, Periplo y Libros del Zorro Rojo habían “volado” los ejemplares de Liniers que invitan a colorear a sus entrañables personajes como Olga. Mini Mamarracho (Especial imaginación), que cuesta al público general $16.500, queda a diez mil pesos pagando con el chequelibro. Allí también se consigue el último libro del autor de Macanudo, Una torta siempre importa ($20.000), creado a cuatro manos con Angélica del Campo.
Como ellos, la mayoría de los editores implementaron un descuento especial para los portadores de los cheques. Por ejemplo, Niño ofrece a diez mil pesos el excelente libro ¿Y después?, de Katsumi Komagata, ideal para estimular la imaginación de los más chiquitos; y Periplo, títulos deliciosos de su serie para bebés como El jardín, de Marcos Farina; La nana del ananá, de Gastón Caba, y Música en el jardín, de Mariana Ruiz Johnson. Entre las novedades de Niño, sello independiente especializado en rescate editoriales (no se pierdan la serie Munari, de los años 40 y 50, con ventanas y hojas troqueladas), figuran el libro álbum Esta historia no es sobre un gatito, de Randall de Séve y Carson Ellis ($31.900), y Arrorró, de Viktoria Spiryagina ($27.100), ideal para leer (y reír) antes de dormir.
A partir de este fin de semana, cuando terminan las visitas escolares y ya no se entregan los chequelibros, siguen vigentes las promociones con tarjetas de crédito (la mayoría acepta tres cuotas) y el descuento del veinte por ciento para los clientes de Banco Provincia.

Para los lectores más grandes, que se fascinan con las historias de terror, en el puesto de Gerbera se consiguen a diez mil pesos Relatos abominables, de Victoria Bayona y Juan Chavetta; Fantasía y terror en Cuerno Callado, de Bayona con ilustraciones de Fernando Falcone, y El camino más corto, de Verónica Halac, ilustrado por Ernesto Guerrero, entre otros imperdibles del género.
Gerbera, editorial pionera en ediciones amigables para lectores con dislexia y problemas de visión (que también publica libros en braille), salió a la cancha en esta feria con una joya: una edición especial de Alicia, de Lewis Carroll, adaptada por Rafael Cuevas, con ilustraciones de Noelia Arata, que se despliega y se arma como un pop up para dar la sensación de lectura “inmersiva” ($69.000). Otra novedad es La plaza y los monstruos, de Mario Méndez y Roma ($16.500), el primer libro para chicos sobre el bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, en una edición que parece un cuaderno de la época. Para los que se divierten jugando con el arte, es Cartas maestras ($25.000), un mazo con treinta naipes sobre artistas y sus obras más famosas.

Cartas literarias hay también en el stand de Calibroscopio: el hit son las de Petit, de Isol, creadas por Tinkuy. La autora e ilustradora es la invitada especial de la Fundación El Libro para inaugurar la feria este año: el acto es este viernes a las 17. Calibroscopio edita también la serie de Petit en cómic, escrita por Isol junto con Bernardita Ojeda y Fernando Salem. Ya salieron seis “aventuras” y cada título cuesta $14.000.
En ese mismo stand se consiguen los libros de Norma y Loqueleo, que también tiene en oferta una “selección” de títulos de autores como Ricardo Mariño, Graciela Cabal, Ana María Shua, María Inés Falconi, Laura Ávila y Elsa Bornemann. Norma, por su parte, tiene la novedad de Laura Devetach, que salió para la Feria grande: Cuento escondido, ilustrado por Marcela Calderón, de la serie Buenas Noches ($25.000).
Devetach, que en octubre cumple 90 años, llegó en abril a la Feria grande con otras novedades bajo el brazo. Una de ellas es la novela Run run, editada por Siglo XXI para chicos ($26.900), una historia conmovedora que surgió a partir de sus observaciones a las familias de cartoneros que recorren las calles de su barrio, el Once.
Entre las novedades de Siglo XXI para chicos se destaca el infantil de Claudia Piñeiro, Mi miedo xixi ($23.900), ilustrado por Lulú Maranzana, una historia ¿autobiográfica? protagonizada por una nena que teme a una bruja que la espera de noche en el baño.

Otro imperdible del mismo sello es la caja que trae dos libros en edición de tapa dura firmados por Nicolás Schuff y Mariana Ruiz Johnson: La guerra de Troya y Las aventuras de Ulises ($79.900), recreados con recursos del cómic.
Schuff es también el autor de La silla y el gato (Limonero, $26.000), un cuento ilustrado por Pablo Picyk que cuenta con mucho humor qué puede pasar cuando nace una amistad entre un gato y una silla que sueñan con botas. Otra joya del mismo sello es Cosas pequeñas y extraordinarias, libro álbum poético de Daniela Arroio, Micaela Gramajo y Nono Pautasso ($28.000).

En el stand de La brujita de papel, un monstruo verde vestido con la camiseta argentina “ayuda” a los pequeños y medianos lectores a elegir entre la enorme oferta de títulos. ¿Una sugerencia? Hipo no duerme e Hipo no escucha, de Pablo Bernasconi, ideal para los más chiquitos (cada uno, $17.500).
Hay más claro, mucho más: de todos los géneros, para todos los gustos y presupuestos. Del libro más reciente de Oliver Jeffers, Empezar de nuevo Cómo llegamos aquí y adónde podríamos ir, nuestra historia humana, hasta ahora (Fondo de Cultura Económica; $47.000) a la divertida serie El lobo en calzoncillos (Libros del zorzal; $22.900 cada uno; ya salieron ocho títulos); de La Pachamama y otras leyendas de nuestros pueblos, novedad de Felipe Pigna ilustrada por Costhanzo (Planeta; $29.900) a la reedición de las tiras de Mafalda (Lumen; desde $14.499) y una caja con cuatros libros en cartoné con los clásicos de María Elena Walsh ($87.999).

Hay una oferta muy tentadora en el puesto de Eudeba: tres títulos al precio de dos de las colecciones Cuentos del Chiribitil, ¿Querés saber?, Ciencia joven y Para animarse a leer.
La editorial de la UBA presentará el viernes 24, a las 14.30, en la Plaza María Elena Walsh del predio, el espectáculo de lectura Viajar a otros universos, del narrador y actor Matías Haberfeld. A partir de los Cuentos del Chiribitil se leen imágenes, palabras, sonidos, relaciones, relieves, gestos y silencios. Las experiencias de lectura pueden ser infinitas.
Con información de:
https://www.lanacion.com.ar/





