Han pasado 1762 días desde aquel 29 de noviembre de 2020, cuando Romain Grosjean estuvo a punto de perder la vida en el incendio que siguió a su terrible accidente en la primera vuelta del Gran Premio de Bahréin. Gracias al halo, el francés logró salvarse, pero sufrió quemaduras en manos y piernas, cicatrices que aún lleva y que recuerdan cómo el automovilismo puede regalar emociones …Sigue leyendo
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