Mientras las causas que involucran al presidente de la AFA, Claudio Tapia, y a su mano derecha y tesorero de la institución, Pablo Toviggino, avanzan en cámara lenta en los tribunales federales, en el Senado permanecen congeladas las nominaciones de los jueces penales económicos Juan Pedro Galván Greenway y Alejandro Catania para integrar la Cámara Nacional de Apelaciones del mismo fuero.
Los pliegos quedaron frizados hace ya 80 días por orden directa de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a pesar de que las postulaciones de Galván Greenway y Catania habían sido impulsadas unas pocas semanas antes por el entonces flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que fue elegido como reemplazo de Mariano Cúneo Libarona por la hermana presidencial.
El ejecutor de la orden impartida por la Casa Rosada es el presidente de la Comisión de Acuerdos, el oficialista Juan Carlos Pagotto (La Rioja), hombre alineado a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, y que custodia que ningún senador ponga la firma que necesitan ambos postulantes para conseguir dictamen favorable hasta que Karina Milei así lo decida.
Ya van a hacer tres meses desde que Galván Greenway y Catania se presentaron en el Salón Azul del Congreso para defender sus nominaciones en la misma audiencia pública. Ese día, el 6 de mayo último, Pagotto hizo circular los dictámenes de ambos candidatos. Sin problemas a la vista, ningún senador planteó alguna objeción. Los legisladores oficialistas y de la oposición dialoguista pusieron sus firmas en los despachos.
Pero algo cambió y desde la Casa Rosada le ordenaron a la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich (Capital), que detuviera el avance de los dictámenes. Como los despachos todavía no habían sido presentados, la senadora pudo consensuar con sus aliados que quitaran su respaldo a los pliegos. Así, las postulaciones de Galván Greenway y Catania perdieron todas las firmas que habían cosechado hasta ese momento.
Lo que había cambiado desde que Mahiques decidió enviar los pliegos de Greenway y Catania al Senado y la audiencia pública fue la irrupción del veto de la hermana presidencial como consecuencia de la relación de los postulantes con la conducción de la AFA que encarnan Tapia y Toviggino, que están siendo investigados por delitos de lavado de dinero y evasión y que, por aquel entonces, mantenían un enfrentamiento frontal con la administración libertaria de Javier Milei.
En el caso de Galván Greenway, el vínculo con la entidad madre del fútbol argentino que le endilga el Gobierno es más que directo: el fallo del pasado 24 de abril en el que dictó el sobreseimiento de Tapia en una causa, iniciada en 2018, en la que también estaba siendo investigado por lavado de dinero.
Galván Greenway está al frente del juzgado Nacional en lo Penal Económico N°7 y en su fallo señaló que Tapia estaba en condiciones de justificar su patrimonio a partir del análisis de los ingresos, otras herramientas financieras legales y créditos hipotecarios declarados por el dirigente.
Por parte, el vínculo de Catania con la AFA es más difuso. En este caso, los rumores sobre las causas que mantienen trabado el trámite legislativo del pliego del titular del Juzgado nacional en lo Penal Económico N°8 señalan que su ascenso a camarista tendría por finalidad favorecer a Tapia y Toviggino con las apelaciones y medidas que ambos dirigentes elevarán en el marco de su defensa en las causas por las que son investigados por lavado de dinero y evasión fiscal.
Tanto Greenway como Catania están propuestos para ocupar sendas vacantes en dos salas de la Cámara Nacional de Apelaciones del fuero Penal Económico, tribunales que por aquel ya lejano mes de mayo tenía que decidir si la causa quedaba radicada en la Capital Federal o pasaba al juzgado de Campana a cargo de Alejandro González Charvay, como pretendían las defensas de Tapia y Toviggino.
El congelamiento de los pliegos, al final, tuvo resultado. Un día antes de que comience el Mundial de Fútbol, la Cámara de Apelaciones, sin Catania ni Galván Greenway, decidió que el expediente de la mansión de Pilar que se le adjudica a Toviggino, pasase a manos de la jueza María Verónica Straccia.
Pero algo cambió: de manera sorpresiva y antes del comienzo de la feria judicial de invierno, irrumpió en el expediente la Cámara Federal de Casación Penal y decidió aceptar un recurso de queja y analizar si el caso debe tramitar en el fuero penal o en el penal económico.
La resolución fue adoptada por los camarista Diego Barroetaveña y Mariano Borinsky, quienes fijaron para la segunda semana de agosto la audiencia para terminar de definir la suerte de los expedientes que involucran a los popes de la AFA.
Con información de:
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