Tras lograr dos victorias que, sobre el papel, no parecían estar a su alcance, Ferrari ha dejado escapar una carrera que debería haber ganado. Ya había ocurrido en Mónaco, un circuito cuyas características técnicas parecían hechas a medida para el SF-26, y se ha repetido en el Hungaroring, apodado no por casualidad el «Mónaco sin muros».
Al comentar ayer la pole position conseguida el …Sigue leyendo
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