Los estudiantes de secundaria que dedican parte de su tiempo a cuidar a un familiar, muchos de ellos de origen latino, podrían ver reconocido ese esfuerzo dentro de su formación académica y vocacional en California. La ley AB 2324, aprobada por el gobernador Gavin Newsom, busca que el sistema contemple la realidad de los jóvenes cuidadores y abra la posibilidad de que esas tareas se vinculen con trayectorias profesionales en el área de la salud y los servicios personales.
California reconoce a los jóvenes cuidadores con la ley AB 2324
La Assembly Bill 2324, impulsada por el legislador Jeff Gonzalez y aprobada por el gobernador Newsom el 16 de julio, modifica el Código de Educación de California para incorporar una nueva mirada sobre la educación vocacional destinada a quienes, además de asistir a la escuela, cuidan de familiares con necesidades permanentes de apoyo.
De acuerdo con el texto de la ley, el objetivo no es crear un programa independiente, sino integrar la figura de los jóvenes cuidadores dentro de los estándares del currículo de Educación Técnica Profesional del estado. Esto incluye formación en habilidades para ocupaciones de cuidado y prácticas de estas tareas.
En ese sentido, el Departamento de Educación de California deberá considerar la incorporación de contenidos específicos sobre el rol de estos estudiantes durante la próxima revisión de los estándares del programa California Career Technical Education Model Curriculum Standards.
Esta revisión se realizará en coordinación con los comités encargados de actualizar el área de Salud y Servicios Humanos. La norma también incorpora una definición formal de “youth caregiver”.
Se considera joven cuidador a cualquier estudiante de una edad habitual para cursar entre noveno y duodécimo grado que brinde ayuda o cuidados a una persona con una enfermedad crónica, un problema de salud permanente, una discapacidad física o mental o a un adulto mayor que necesite asistencia continua.
En California, los latinos o hispanos están sobrerrepresentados tanto en el cuidado informal como en la población estudiantil, lo que los coloca en el centro del impacto potencial de la AB 2324. Un análisis de la California Health Interview Survey muestra que los cuidadores latinos son más propensos que sus pares blancos no hispanos a vivir con la persona a la que cuidan, atender a más de dos receptores de cuidados y dedicar más horas semanales al cuidado.
La nueva ley de California incluye créditos académicos para los jóvenes cuidadores
Uno de los cambios más relevantes de la AB 2324 es que abre la posibilidad de que algunos estudiantes que cuidan a un familiar puedan recibir créditos académicos a través de los programas de educación con experiencia laboral ya existentes.
La ley no crea un beneficio automático ni modifica los requisitos de graduación, pero sí dispone que, antes del 1° de julio de 2028, el Departamento de Educación de California elabore una guía de implementación que podrá contemplar esa alternativa.

Según el texto de la norma, esa orientación podrá considerar elegibles para obtener créditos mediante los programas de Work Experience Education a los jóvenes cuidadores que brindan asistencia a un familiar dentro del hogar de esa persona.
Esto significa que las tareas de cuidado podrían reconocerse como una experiencia de aprendizaje vinculada a la formación profesional, siempre dentro del marco de los programas educativos previstos por la legislación vigente.
Estudiantes hispanos y familias: por qué la ley pone el foco en el cuidado
El texto legislativo dedica buena parte de sus fundamentos a explicar por qué considera necesario reconocer el trabajo que realizan miles de adolescentes dentro de sus hogares.
Según expone la propia Legislatura de California, los jóvenes cuidadores desempeñan un papel esencial para garantizar la salud y la seguridad de millones de habitantes del estado, especialmente adultos mayores y personas con discapacidades físicas, del desarrollo o vinculadas con la salud mental.
La ley cita datos elaborados por The Century Foundation y Caring Across Generations, según los cuales existen aproximadamente 4,4 millones de californianos que brindan cuidados familiares sin recibir remuneración económica. Ese trabajo tendría un valor estimado de 81.000 millones de dólares.
Sin embargo, el documento sostiene que las políticas públicas históricamente se concentraron casi exclusivamente en los cuidadores adultos, mientras que los adolescentes que cumplen ese mismo rol quedaron prácticamente fuera de las iniciativas de apoyo tanto en California como en Estados Unidos en general.
La legislación también señala que cientos de miles de jóvenes fortalecen diariamente los servicios de atención domiciliaria y comunitaria del estado, aunque suelen enfrentar desafíos adicionales relacionados con su desempeño escolar, su desarrollo social y la planificación de su futuro laboral.
Nueva ley: los desafíos que enfrentan los jóvenes cuidadores
La Legislatura de California reconoce que algunos jóvenes desarrollan un fuerte sentido de responsabilidad y madurez gracias a estas experiencias. Sin embargo, también advierte que muchos otros enfrentan consecuencias emocionales y sociales importantes.
Entre los principales problemas identificados por la ley aparecen:
- Aislamiento respecto de sus pares
- Depresión
- Sentimientos de resentimiento
- Sobrecarga emocional
- Dificultades para equilibrar las responsabilidades familiares con la vida escolar
El texto también sostiene que los jóvenes cuidadores representan el 22% de quienes abandonan la escuela secundaria en el país norteamericano, una situación que posteriormente dificulta tanto el acceso al empleo como la posibilidad de continuar estudios universitarios.
Además, la ley afirma que los adolescentes provenientes de hogares no blancos enfrentan una carga desproporcionadamente mayor. Según los fundamentos legislativos, este grupo suele experimentar mayores niveles de ansiedad, cargas de trabajo más intensas, cambios de humor, conductas antisociales y sentimientos de impotencia.
Con información de:
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