NUEVA JERSEY (enviado especial).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este domingo al MetLife Stadium, en Nueva Jersey, para presenciar la final del Mundial 2026 entre la Argentina y España. Su arribo se produjo minutos antes de que los futbolistas salieran al campo de juego para realizar el calentamiento previo y estuvo acompañado por un amplio despliegue de seguridad.
La llegada del mandatario quedó evidenciada cuando tres helicópteros Marine One, la flota aérea utilizada habitualmente para los traslados presidenciales, sobrevolaron a baja altura las inmediaciones del estadio. La escena fue observada por los miles de hinchas que ya ocupaban sus lugares en las tribunas, mientras el operativo de seguridad se intensificaba en todo el perímetro del recinto.
El dispositivo montado para la presencia de Trump incluyó un estricto anillo de seguridad alrededor del estadio. Los espectadores debieron atravesar múltiples controles antes de ingresar, con escáneres, revisiones corporales y palpaciones realizadas por agentes del Servicio Secreto y distintas fuerzas policiales estadounidenses. Además, decenas de vehículos oficiales, personal de inteligencia y efectivos armados fueron desplegados en los accesos y en los alrededores del MetLife Stadium.
Una vez dentro del MetLife, y en diálogo con Fox Sports, Trump destacó: “Tuve una reunión con Gianni [Infantino]. Él es fantástico. Él tenía una idea. Le dije que era una locura, que nosotros no eramos un país vinculado al fútbol. Parece que, a fin de cuentas, sí somos un país vinculado al fútbol. Creo que jamás hubo algo como esto”.
También compartió su pálpito para la final: “Lo pensé mucho. El presidente de la Argentina [Javier Milei] es un gran amigo mio. Está haciendo un trabajo increíble. Es difícil apostar en contra de Messi. Es grandioso”.
Iniciado el encuentro, Ronaldo Nazário le acercó la Copa del Mundo al mandatario estadounidense, quien la recibió con unas palmadas y una sonrisa. A su lado se encontraban la primera dama, Melania Trump, e Infantino.
Se trata de la primera vez que Trump asiste a un partido del Mundial 2026, torneo organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México. Una vez finalizado el encuentro, el mandatario tiene previsto participar de la ceremonia de premiación junto al presidente de la FIFA y entregar el trofeo al seleccionado campeón.

La presencia del presidente estadounidense se produce pocos días después de una polémica que lo tuvo como protagonista. Trump reveló públicamente que había llamado a Infantino para pedir que se dejara sin efecto la tarjeta roja recibida por el delantero estadounidense Folarin Balogun durante el certamen. La sanción finalmente fue revocada y el atacante pudo disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica, una situación que generó cuestionamientos sobre una posible injerencia política en el desarrollo del torneo.
En los días previos a la final, Trump calificó al Mundial 2026 como “quizás el evento deportivo más exitoso de la historia” y sostuvo que el certamen contribuyó a consolidar el crecimiento del fútbol en Estados Unidos.
Además del mandatario estadounidense, en los palcos del estadio también se esperaba la presencia de la primera dama, Melania Trump; del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; del rey Felipe VI de España; de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; del primer ministro canadiense, Mark Carney; y del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El presidente argentino, Javier Milei, en cambio, decidió no asistir al encuentro debido a la superstición de no presenciar en el estadio los partidos de la selección argentina.





