Franco Armani se despidió de River a pura emoción. En una conferencia de prensa brindada este lunes y que contó con la presencia del presidente Stefano Di Carlo, el entrenador Eduardo Coudet y el extitular Rodolfo D’Onofrio, el arquero tuvo su adiós del club en el que estuvo durante ocho años y medio.
Cuando Armani subió al escenario recibió una plaqueta por parte de D’Onofrio y luego tuvo el privilegio de hablar, con lágrimas invadiendo el acto: “Es un momento muy importante en mi carrera, una era que finaliza acá. Estoy agradecido a todos”, comenzó.
Luego, leyó una carta que escribió y a la que reflejó como la más difícil de su carrera: “Después de ocho años y medios inolvidables llegó el momento de despedirme del club que soñé defender desde que era un niño. Cuando llegué en 2018 lo hice con una ilusión enorme, no sólo llegaba a uno de los clubes más grandes del mundo, llegaba al club del que fui hincha toda mi vida. Vestir esta camiseta fue cumplir el sueño que me acompañó desde chico y jamás imaginé que el destino me regalaría una historia tan hermosa“.
Muy conmovido, fue aplaudido por todos los presentes y mientras tomaba algo de aire para seguir, se escuchó el grito de “Olé olé olé Franco Franco”. Luego continuó: “En estos años tuve el privilegio de vivir momentos que quedarán en mi corazón. Juntos conquistamos 10 títulos, pero uno ocupará un lugar especial para toda la vida: la Copa Libertadores de 2018, aquella inolvidable final en Madrid (ante Boca), aquella noche quedará en mi alma, pero más allá de los trofeos me llevo algo más valioso: el cariño, el amor y el respeto que recibí desde el primer día”.
En línea con el amor recibido en su ciclo en River, también se dirigió a los hinchas: “Siempre me hicieron sentir querido, valorado y parte de esta familia. También me llevo cada abrazo en una celebración, cada atajada acompañada por el rugido del Monumental. Cada bandera, cada canción y cada aplauso. Fueron ustedes que hicieron que cada partido se sienta jugar en casa. Si alguna vez logré transmitirles la misma pasión con la que defendí este escudo entonces siento que cumplí mi misión”.
A sus compañeros, también les agradeció: “Compartí alegrías y sueños”. También involucró a sus entrenadores, cuerpo técnicos, dirigentes y a cada persona que trabaja en el club: “Gracias por confiar en mí, por acompañarme todos estos años y hacerme crecer como futbolista y como persona”. No se olvidó de sus más cercanos. “A mi esposa Daniela, por ser mi sostén, a mi hijo Valentino, a mi mamá, hermanos y amigos que siempre estuvieron a mi lado”.
“No será una despedida definitiva, ahora emprendo un nuevo reto, cargado de sueños (no pudo seguir por la emoción y la gente le cantó “Dale campeón dale campeón). Lo hago con la tranquilidad de saber que dejé hasta la última gota de esfuerzo y el corazón lleno de momentos imborrables. Una vez que River entra en tu corazón te queda para siempre.
Su último partido con la camiseta de River fue el 20 de mayo, contra Red Bull Bragantino (1-1), por la Copa Sudamericana, en el estadio Monumental. A raíz de la suspensión que el joven de 21 años recibió por la expulsión que había sufrido Beltrán ante Carabobo, en Venezuela, había llegado la hora de que el número 1 retornara al arco, el primer partido con Eduardo Coudet en el banco: “Me pone contento que haya vuelto a jugar, porque ha hecho un gran esfuerzo y venía de muchos días de parate. Lo hemos intentado acompañar en todos los sentidos hasta que estuviera bien y se sintiera al 100 %. Ha hecho un buen partido”, había dicho el DT, además de destacó la actitud del líder con Beltrán, su sucesor, para apoyarlo: “Es un referente de este grupo y los referentes hacen esas cosas, se comportan así. No me extraña. Es buena gente, una buena persona”.
Su último partido en el ciclo Gallardo había sido el domingo 22 de febrero, noventa días después de la eliminación contra Racing en los playoffs del Clausura 2025: había regresado a la cancha para dar la cara en un momento muy difícil para el DT más ganador de la historia millonaria. Con el brazalete de capitán y sin la capacidad de reacción que tanto éxito le dio en el club de Núñez, recibió el gol de Manuel Lanzini que permitió el triunfo de Vélez por 1 a 0 en el estadio José Amalfitani. Encima fue reemplazado por Beltrán en el entretiempo como consecuencia de una nueva molestia en el talón derecho, no pudo se de ayuda para evitar el desenlace menos deseado: la renuncia del Gallardo unas horas después, cuando caía la noche del lunes en el predio de Ezeiza.
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