ATENAS.– Lo que debía ser un vuelo rutinario de poco más de dos horas entre Grecia y Alemania se convirtió este viernes en una escena de pánico a 10.000 metros de altura. Una ventanilla de un Boeing 737 de Ryanair se rompió pocos minutos después del despegue desde Tesalónica y un pasajero que ocupaba ese asiento quedó parcialmente succionado hacia el exterior de la aeronave. Solo la rápida reacción de otros viajeros, que lograron sujetarlo y tirar de él hacia el interior de la cabina, evitó una tragedia.
El vuelo FR1879, operado por Malta Air para Ryanair y con destino a la ciudad alemana de Memmingen, regresó de inmediato al aeropuerto de Tesalónica, donde aterrizó de emergencia sin nuevos incidentes. El pasajero, un ciudadano serbio de 61 años, fue hospitalizado con quemaduras por fricción y en estado de shock, aunque las autoridades informaron que su vida no corre peligro.
Según relataron testigos a medios griegos, el incidente comenzó con un estruendo “similar a la explosión de un neumático”. Instantes después, la cabina perdió presión, cayeron automáticamente las máscaras de oxígeno y comenzaron los gritos.
«La cabeza y los hombros del pasajero estaban fuera de la ventanilla. Por suerte llevaba puesto el cinturón de seguridad“, contó una pasajera a la emisora Radio Thessaloniki. Otros viajeros, entre ellos la esposa del hombre, lograron sujetarlo mientras era arrastrado por la fuerza de la descompresión.
«Todo el mundo lloraba. Él perdió el conocimiento varias veces“, relató posteriormente la mujer del pasajero al canal griego Mega. Varios médicos que viajaban entre los pasajeros acudieron a asistirlo mientras la tripulación iniciaba el regreso de emergencia.
A Ryanair (Malta Air) 737’s window shattered climbing through 15,000 ft after departing Thessaloniki earlier today. A passenger was partial sucked out, but was retrieved by other passengers and crew. The aircraft burned fuel before landing safely at SKG. https://t.co/NPpT6hZ7fa pic.twitter.com/hSOKs4ylDN
— Flightradar24 (@flightradar24) July 10, 2026
Ryanair confirmó en un comunicado que el avión «regresó a Tesalónica poco después del despegue después de que una ventanilla de pasajeros se desprendiera durante el vuelo“. La aerolínea indicó que la aeronave aterrizó normalmente y que los pasajeros fueron trasladados nuevamente a la terminal, desde donde continuaron viaje más tarde en otro avión.
La compañía, sin embargo, no explicó qué provocó la rotura de la ventanilla ni respondió a las versiones difundidas por medios griegos, según las cuales un fragmento desprendido de uno de los motores habría impactado contra el fuselaje.

Dos fuentes del sector aeronáutico consultadas por Reuters coincidieron con esa hipótesis y señalaron que el pasajero fue parcialmente succionado hacia el exterior tras el impacto. La secuencia todavía está bajo investigación y las autoridades griegas no confirmaron oficialmente esa reconstrucción.
El fabricante Boeing informó que está al tanto del incidente y que mantiene contacto con Ryanair. También la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) manifestó que está dispuesta a colaborar con la investigación si las autoridades griegas lo solicitan.
El avión involucrado es un Boeing 737-800 de la generación NG, entregado en 2008 a Malta Air, filial de Ryanair, y equipado con motores CFM56, fabricados por CFM International, una empresa conjunta entre GE Aerospace y la francesa Safran.
El episodio inevitablemente evocó un accidente ocurrido en 2018 en Estados Unidos, cuando un Boeing 737 de Southwest Airlines sufrió la rotura de una ventanilla después de que explotara uno de sus motores. En aquella oportunidad, una pasajera también fue parcialmente succionada hacia el exterior y, aunque otros viajeros lograron rescatarla, murió debido a las graves heridas.
En esta ocasión, el desenlace fue distinto gracias a la intervención de los propios pasajeros y a que el cinturón de seguridad del hombre permanecía correctamente abrochado, impidiendo que fuera expulsado completamente del avión.
La investigación deberá determinar ahora si la rotura fue consecuencia de una falla mecánica, de un desperfecto en el motor o de otro problema estructural. Mientras tanto, el incidente vuelve a poner bajo la lupa la seguridad operacional de Ryanair y de uno de los modelos de avión más utilizados del mundo.
Agencias AFP, ANSA y Reuters
Con información de:
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