Los 100 triunfos de Marc Márquez y de Ducati, y el espectacular strike que provocó Jorge Martín en la primera curva
Veintiocho días atrás, Marc Márquez estaba envuelto en la pesadumbre. Descartado para la carrera de larga duración del Gran Premio de Francia y para la fecha en Cataluña, la visita al quirófano para someterse a una doble operación, de pie y hombro derecho, extendía una temporada gris, sin la chispa que lo llevó a ganar la corona el año pasado. Pero el catalán sabe de reconstrucciones, de relanzarse y también de soñar con grandeza.

En la octava estación del calendario firmó el primer podio del curso con una victoria, con la que completó un fin de semana ideal, tras vencer el sábado en la Sprint Race. El éxito significó el número 100 en los mundiales de motociclismo, el 74to en MotoGP; un triunfo que también le posibilitó a Ducati festejar su primer centenar de primeros puestos. El circuito Balaton Park, de Hungría, el escenario en donde Márquez y la fábrica de Borgo Panigale se regalaron una sonrisa, después de estar sumidos en el desaliento.

Nueve veces campeón del mundo, siete de esas coronas son en MotoGP, el calendario era una sucesión de enredos para el piloto de Cervera: a las ausencias se le sumaban los abandonos en Tailandia y España, mientras que el cuarto puesto en Brasil asomaba como su mejor resultado en el año. A Hungría llegaba después de una séptima posición en Mugello, ahí donde Ducati es dominante, pero que esta vez vio celebrar a Aprilia.
El accidente de la largada bajo la lupa: Jorge Martín perdió el control de la moto y se llevo a Bezzecchi, Fernández y Di Giannantonio en la primera curva del #HungarianGP. 🧐
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— ESPN MotoGP (@MotoGP_ESPN) June 7, 2026
Una caída en la qualy en Hungría reanimó a los fantasmas del pasado, aunque con el aura de los elegidos Márquez empezó a tejer la nueva historia: registró la pole y ganó las dos carreras del fin de semana. No sin ofrecer algún susto, como cuando agitó su brazo derecho y encendió las alarmas, porque ese era uno de sus problemas físicos que arrastraba y por el que se sometió a una intervención quirúrgica: desacomodado un tornillo en el hombro, le generaba una presión en el nervio radial según la posición de manejo.
“Una victoria que hemos pagado un precio caro, pero valió la pena. El precio es pasar dos o tres veces por el quirófano y muchas horas de camilla. No me lo tomo a broma, porque son duras, pero tienes que tomártelo con optimismo, porque no ha sido la primera vez. Cansa mucho mentalmente, más que físicamente. Pero cuando vives estos momentos, la recompensa está ahí. Veremos si tenemos más oportunidades, porque repito, y no quiero ser conservador, me salvaron las curvas a izquierdas: iba con el brazo izquierdo engarrotado de hacer tanta fuerza. Veremos en Brno y en Holanda, porque quiero seguir sumando. Hoy lo hemos visto: todo puede pasar”, señaló Márquez en diálogo con DAZN.

Una excelente largada hizo que escapara del caos de la primera curva, donde Jorge Martín (Aprilia) provocó un strike y atropelló a cuatro rivales, entre ellos a su compañero de equipo y puntero del campeonato, Marco Bezzecchi. El campeón de 2024, que el año próximo será piloto de Yamaha, fue sancionado con dos long lap que tendrá que cumplir en la próxima carrera, en República Checa. El dominio de Márquez desapareció con el adelantamiento de Pedro Acosta (KTM), que lo relegó a la segunda posición en apenas dos giros y abrió una brecha de poco más de un segundo. En la elección del neumático blando que hizo el murciano estaba el secreto del sobrepaso y Márquez entendió que recién promediando la carrera tendría la oportunidad de pulsear por el primer lugar. Ser constante en el ritmo era la tarea en la que no podía fallar.

El registro de tres vueltas rápidas consecutivas, la señal de que preparaba la ofensiva. En la vuelta 14, con un roce incluido, se desató la batalla. Márquez necesitó de dos giros para imponerse en la Curva 9, dejando a su compatriota prácticamente sin espacio para ensayar una reacción. Acosta entonces se retiró de una pelea en la que llevaba todas las de perder y Marc se encaminó a sellar el primer doblete del año. El triunfo reflejó que si el físico lo acompaña tiene el fuego sagrado para enzarzarse en la pelea, porque le sobra talento y brillo.
El resumen del Gran Premio de Hungría
Solo quedaba espacio para la fiesta, la del club de los 100. Ahí se fundieron Márquez y Ducati. Solo dos pilotos lograron más triunfos que el catalán: los italianos Giacomo Agostini (122) y Valentino Rossi, 115. En dos semanas, en República Checa, el hombre y la moto deberán revalidar si tienen la fuerza para convertir el primer triunfo en la temporada en una amenaza para Bezzecchi, que con 14 fechas por delante administra una ventaja de 20 puntos sobre su compañero de garaje y 72 frente a Márquez.
El campeón defensor está de regreso y demostró que, aunque las secuelas físicas no dan tregua, todavía la temporada es larga para que lo bajen de la pelea.





