Olivier Panis puede ser uno de los mejores ejemplos de ganadores sorpresa en la Formula 1, como demostró su memorable victoria en Mónaco el 19 de mayo de 1996.
No es que hubiera nada malo en el francés – que terminó en el podio cinco veces con coches de mitad de parrilla – ni en su talento, pero el combativo equipo Ligier no era precisamente candidato a la victoria en aquel …Sigue leyendo
Con información de:
https://lat.motorsport.com/





