En una entrevista con Donald McRae (The Guardian) con Lando Norris, que prometía ser un encuentro aprovechando el parón por el conflicto en el Medio Oriente y que, tal vez no hubiera generado tanto revuelo, terminó exponiendo una faceta conocida de la F1, pero pocas veces admitida: el férreo control de los equipos y la gente de relaciones públicas a sus pilotos.
El periodista del medio …Sigue leyendo
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