Un hombre pasó 33 años solo en una isla porque no tenía ganas de hablar con nadie
Mauro Morandi naufragó en 1989 y, en vez de volver a la vida urbana, eligió quedarse en Budelli, una isla paradisíaca de Cerdeña. Vivió en un refugio de la Segunda Guerra Mundial, se abastecía con paneles solares, comida enviada por barco y pasaba los inviernos entre leña, caminatas y lectura.
Durante 32 años aislado, cuidó las playas, educó a turistas y acumuló más de 70 mil seguidores en redes que admiraban su vida en silencio y contacto con la naturaleza.
En 2021 fue desalojado por las autoridades y, tras un accidente y problemas de salud, murió este año a los 85. Sus seguidores prometieron esparcir sus cenizas en el mar para que vuelva a su isla.
👉 “Siempre se puede empezar de nuevo, incluso después de los 80”, dijo en una de sus últimas entrevistas.
Fuente: pue.ok





