El Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1 se disputa a temperaturas abrasadoras, como si se corriera en un circuito completamente distinto al que los equipos probaron hace seis semanas.
Las altas temperaturas de la pista, unidas al asfalto notoriamente rugoso del circuito de Sakhir, son un cóctel explosivo que destroza los neumáticos. Pero las condiciones nocturnas de la carrera, ligeramente …Sigue leyendo
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