Crimen de Bastian. Ordenan que vuelva a ser detenido el policía que disparó y mató al niño
Una nueva marcha para pedir justicia por Bastian, el niño de 10 años asesinado el 10 de julio por un policía en Wilde durante un intento de robo, se realizará hoy luego de que el agente Juan Alberto García Tonzo haya hablado ante un medio de televisión en la previa de que la justicia decidiera que debe ser nuevamente detenido.
La convocatoria se llevará a cabo este lunes 19 de agosto a las 18.30 horas en el cruce de la avenida Mitre y Las Flores, Wilde, para exigir justicia por el asesinato del menor cuando salía con su madre de jugar al fútbol.
En medio de la investigación y de que los informes periciales de la Policía Federal Argentina confirmen que las balas halladas salieron únicamente del arma del policía, García Tonzo habló y sostuvo que no vio a Bastian “en ningún momento”.
“Recién vi al nene cuando estaba en el piso, con la madre gritando, pidiendo por ayuda. Me acerqué, traté de contener la pérdida de sangre y le pedí a los vecinos que llamen al 911. Al día siguiente me enteré e que falleció”, sostuvo el uniformado en una entrevista con Telefé.
A su vez, manifestó que sobrelleva el caso “como puede” y que le gustaría acercarse a la familia del niño para ofrecerles ayuda, pese a que ellos lo señalan como el único culpable de la muerte del menor.
Mientras avanza el caso, el agente estaba en libertad e imputado por homicidio cometido con arma de fuego en exceso de la legítima defensa.
Hace un mes, los estudios determinar que las únicas ocho vainas servidas encontradas en el lugar del hecho fueron disparadas por una sola arma, la que portaba García Tonzo, una “pistola semiautomática de acción simple y doble, calibre 9×19 mm (9mm Luger), marca Bersa, modelo TPR9, con numeración serial 13-J84797″, según reza el informe dirigido al fiscal Juan Ignacio Colazo, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N°2 del Fuero de Responsabilidad Juvenil del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
“Las vainas servidas individualizadas como N°1, 2, 3, 4, 5, 6, 8 y 15 han sido percutadas por dicha arma de fuego”, precisaron. Además, en los videos recogidos y adjuntados para la investigación se determina que los asaltantes no efectuaron disparos.
Aquella noche el niño y su madre quedaron indefensos a merced de los tiros. Cuando ambos volvieron sobre sus pasos para escapar de la escena del robo, Bastián recibió un tiro en el omóplato y otro en el cuello. Pedaleó hasta que no pudo más y se desvaneció. En su declaración testimonial, su madre manifestó que el chico alcanzó a decirle “¡Ay, ma!”, y cayó al suelo. Ella, desconcertada y desesperada, atinó a preguntarle qué le había pasado: “Me decía que le dolía. Cuando vi dónde tenía lastimado, me di cuenta de que era en el cuello. Ahí fue cuando empecé a pedir ayuda. Vino un patrullero que fue el que nos llevó a la UPA [Unidad de Pronta Atención] y de ahí lo llevaron al Hospital Finocchieto”.
Cuando le preguntaron sobre los tiros, sostuvo “Con Bastián giramos enseguida para volver por Caxaraville hacia Rondeau y ahí es que oigo los disparos”. Respecto de si había visto a los asaltantes del policía disparar, manifestó: “Solamente lo vi al policía. Tampoco vi que los chorros dispararan cuando iban a toda velocidad por al lado nuestro por Caxaraville huyendo de la balacera… Al único que le vi un arma fue al policía”.
Bastián llegó al hospital en estado grave. Uno de los proyectiles le había entrado por la cervical derecha y salido por su hombro izquierdo. El otro, por el omóplato. Sufrió un shock hipovolémico por hemorragia aguda y dos paros cardiorrespiratorios. Superó el primero, pero en el transcurso de la intervención que le practicaban hizo un segundo paro del cual no pudieron sacarlo.





