Con el senador José Mayans a la cabeza, acompañado por gobernadores como Axel Kicillof, el Partido Justicialista (PJ) definió en la sede de la calle Matheu 130 que mañana reclamará la “liberación” de Cristina Kirchner en la Plaza de Mayo, puesto que la marcha ya no se direccionará a los tribunales de Comodoro Py, tras la notificación de la prisión domiciliaria que eximió a la expresidenta de tener que presentarse en los estrados judiciales.
“La movilización será mañana a las 14 horas a la Plaza de Mayo”, confirmaron fuentes partidarias a LA NACION.
Más temprano, una encumbrado dirigente del PJ había anticipado que ”la marcha se sostiene”, en una definición que reforzó un legislador al afirmar que “se hace igual”. El propio Mayans, uno de los vicepresidentes del principal partido de oposición, señaló que la marcha se realizará, aunque no en Comodoro Py. “Estamos viendo cómo hacerla”, dijo al ingresar a la sede del PJ.
Mayans aclaró que hay delegaciones del interior del país que ya están en viaje hacia Buenos Aires y estimó que habría una concurrencia de 300 mil personas. Una posibilidad que se manejaba con fuerza en el PJ es que la movilización sea desde Constitución, donde fijó residencia Cristina, hasta la Plaza de Mayo. Algo que finalmente se confirmó.
Consultado sobre la ausencia de la CGT en la sede partidaria, Mayans -que oficia como conductor del partido- dijo que el encuentro no se realizó porque “era inminente el fallo” y destacó que “sacaron un comunicado”. Además de Mayans, llegaron otros dirigentes como Lucía Corpacci, Eduardo de Pedro, Agustina Propato, Germán Martínez, Mariano Recalde, Federico Otermín, Ariel Sujarchuk y Martín Doñate, entre otros.
Gobernadores
Acompañado por su ministra de Comunicación, Jesica Rey, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó a la sede del PJ pasadas las 18. Unos minutos después llegaron sus pares de La Rioja, Ricardo Quintela, y de Tierra del Fuego, Gustavo Melella y Sergio Ziliotto (La Pampa).
Los gobernadores Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Raúl Jalil (Catamarca) y Gildo Insfrán (Formosa) participan de la reunión vía Zoom. En el partido hay un movimiento de ida y vuelta de dirigentes. Algunos de los que se retiraron son Facundo Tignanelli, Emmanuel González Santalla, Rubén Eslaiman y Vanesa Siley.

Al ingresar Mayra Mendoza, aunque no hizo declaraciones a la prensa, llegó a decir al pasar que tenía en su poder el recorrido que haría la movilización. La intendenta de Quilmes se retiró minutos más tarde de la sede partidaria a paso apresurado.
Al PJ llegaron dirigentes como el diputado provincial bonaerense Rubén Eslaiman, del Frente Renovador, hombre de confianza de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires. La extitular de la Anses Fernanda Raverta se sumó a los dirigentes que están en el PJ. La dirigente de La Cámpora tampoco hizo declaraciones.
En la vereda de la calle Matheu, donde está el PJ nacional, solo hay un vallado y una veintena de militantes sin identificación a la vista con algún gremio u organización política. La pequeña comitiva de militancia se retiró minutos antes de la salida de Mendoza.

A las 16.22, ingresó al PJ, directo por el garage, el senador Oscar Parrilli, quien dirige el Instituto Patria, el principal reducto político de Cristina. Luego comenzaron a llegar más dirigentes: el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, consideró que la última resolución judicial es “proscriptiva” porque a Cristina no le permiten reuniones políticas, sino solo ver a sus parientes y médicos. El senador Mariano Recalde también llegó a la sede del PJ.





