Unas pocas vueltas podrían haber cambiado por completo la cara de un Gran Premio de Australia cuyo destino parecía ya escrito tras una primera parte de carrera lineal y sin grandes sorpresas. El regreso de la lluvia en la vuelta 44 fue la variable que barajó las cartas a nivel estratégico.
Algunos equipos vieron enseguida el momento perfecto para entrar en boxes y montar los intermedios …Sigue leyendo
Análisis: Cómo Ferrari erró en los slick y tomó esa decisión en Australia





