Las apariciones de Franco Colapinto, Oliver Bearman y Liam Lawson fueron un innegable punto destacado de la temporada de Fórmula 1. También fueron un oportuno recordatorio de que, tras un receso sin cambios de pilotos para 2024, hay muchos jóvenes talentos esperando entre bastidores.
Podría decirse que lo más impresionante, a pesar de limitarse a sólo tres carreras, fueron las actuaciones de Bearman. Hace sólo cuatro años, corría en karts, y su ascenso en el automovilismo ha sido astronómico, hasta llegar a su sensacional debut en Yeda con Ferrari.
El protegido de Ferrari, nacido en el este de Londres, recibió una llamada de última hora para sustituir a Carlos Sainz, que sufrió una apendicitis en el Gran Premio de Arabia Saudita de marzo. Bearman, que había logrado la pole position para la carrera principal de Fórmula 2 antes de que Sainz quedara fuera de combate, estuvo impresionante al tomárselo todo con calma, a pesar de no tener preparación, para convertirse en el tercer piloto más joven de la historia de la F1 mientras pilotaba para el equipo más famoso del mundo.





