La controversial historia del edificio de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo: de universidad a boliche clandestino
En el corazón del barrio porteño de Once, un edificio ubicado en «la recova», propiedad del Ministerio de Justicia de la Nación, se ha convertido en el epicentro de una polémica que revela 20 años de disputas políticas y administrativas sobre el uso de bienes estatales. La propiedad, situada en Avenida Rivadavia 2749/89, con acceso también por Avenida Pueyrredón 19, fue originalmente asignada al Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo (actual Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo), fundado por Hebe de Bonafini. Sin embargo, lo que debía ser un espacio educativo terminó siendo el escenario de un boliche clandestino y un gallinero improvisado.
Un espacio universitario que nunca fue
En 2018, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) cedió los pisos 2 y 3 del edificio al instituto mediante un acuerdo precario y gratuito. La intención era que las instalaciones, de unos 2.500 m², se destinaran a actividades académicas. En cambio, los espacios fueron ocupados para fines completamente distintos: barras de bebidas, luces de discoteca y eventos clandestinos.
Pero esta historia no comenzó en 2018. Según datos recabados por Infobae, los problemas con este edificio se remontan a 2005, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, y continuaron durante las administraciones de Cristina Fernández, Mauricio Macri, Alberto Fernández y, más recientemente, Javier Milei, quien presentó la denuncia formal.
Usos inesperados: del gallinero a las fiestas clandestinas
El tercer piso del edificio fue ocupado hace más de 20 años por una familia de apellido Vázquez, quienes instalaron un gallinero con al menos cinco gallinas. Mientras tanto, organizaciones como la Asociación Civil Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, la Organización de los Haitianos Viviendo en Argentina (OHVA) y la Asociación Civil de Derechos Humanos Mujeres Unidas, Migrantes y Refugiadas en Argentina (AMUMRA) también estuvieron relacionadas con el inmueble, aunque sus actividades en el lugar fueron desdibujadas con el tiempo.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, denunció: “En lugar de estudiantes y aulas, encontramos una bailanta con luces, parlantes, alcohol y comida. Para quienes se divertían a costa del dinero de los argentinos, la fiesta terminó. Ahora enfrentarán todo el peso de la ley”.
Polémicas ocupaciones y revocaciones
Durante el gobierno de Mauricio Macri, se revocaron varios permisos precarios otorgados por administraciones anteriores. Entre ellos, el uso otorgado a Luis D’Elía para el segundo piso, donde operaba su «Radio Rebelde» y oficinas de su agrupación política. También se anuló un permiso relacionado con el proyecto de memoria histórica de Malvinas, que nunca se concretó en este edificio.
A pesar de estas medidas, los problemas persistieron. En diálogo con Infobae, Luis D’Elía afirmó que el tercer piso siempre estuvo intrusado por una familia y que las actividades del Instituto Universitario habían cesado antes de su transformación en universidad. Por su parte, Gustavo Pons, vicerrector de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo, confirmó que en 2021 todas las operaciones académicas fueron trasladadas a una nueva sede en Defensa 117/19.
Un futuro incierto
Con múltiples acusaciones y ocupaciones irregulares, el edificio continúa siendo un símbolo de la desorganización y mal manejo de bienes públicos. Ahora será la justicia quien determine las responsabilidades y las medidas necesarias para evitar que una propiedad estatal vuelva a ser utilizada de manera indebida.
Fuente: infobae










