Villarruel rompe el silencio: tensiones con Milei al límite
La relación entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente Javier Milei enfrenta su momento más crítico desde el inicio del gobierno. En un gesto inusual, Villarruel decidió responder públicamente a las declaraciones del presidente, quien la acusó de desatender sus funciones, ausentarse de reuniones clave y alinearse con «la casta».
Aunque no se ha definido el momento ni el formato, fuentes cercanas a la vicepresidenta confirmaron que prepara aclaraciones destinadas a minimizar el impacto institucional de la disputa. Sin embargo, su entorno busca evitar una escalada que agrave la ya tensa relación. «La responsabilidad institucional es prioritaria», señalaron fuentes del Senado, calificando la situación como preocupante y posiblemente irreversible.
El inicio del conflicto
La grieta entre ambos quedó al descubierto tras una entrevista de Milei en LN+, donde criticó duramente a Villarruel. “Hace tiempo que no participa en las reuniones de Gabinete. Su visión está más cerca del círculo rojo y la ‘alta política’ que de nuestro proyecto de gobierno”, expresó el mandatario. Estas declaraciones profundizaron un conflicto que, según el equipo de Villarruel, llevaba semanas gestándose.
Desde dirigentes oficialistas hasta figuras como la diputada Lilia Lemoine y el biógrafo de Milei, Marcelo Duclos, los cuestionamientos hacia la vicepresidenta habían ido en aumento. Este clima de desconfianza terminó por explotar con las palabras del presidente.
Estrategia en preparación
Villarruel, conocida por su bajo perfil en conflictos internos, reunió a su círculo más cercano en el Senado para analizar el impacto de las críticas y evaluar posibles respuestas. Según trascendió, planea emitir declaraciones en redes sociales, un canal que ha utilizado para defender sus posturas en el pasado.
Uno de los puntos que podría abordar es la acusación de Milei sobre su afinidad con la “alta política”. Desde su entorno señalaron que las palabras del presidente tergiversan una declaración hecha por Villarruel durante la Noche de los Museos, donde expresó su fascinación por el Senado: “Es el lugar donde puedo ver la política en serio, la alta política, algo único que me gustaría que todos los argentinos pudieran presenciar”. Para su equipo, esta frase fue sacada de contexto.
Diferencias acumuladas
El enfrentamiento no es nuevo. Las tensiones entre Villarruel y Milei se arrastran desde antes del inicio del mandato, con desacuerdos sobre la distribución de ministerios, decisiones como aumentos a senadores, la renuncia a la jubilación de privilegio y conflictos diplomáticos como el tuit que generó una crisis con Francia.
A esto se suma la presión del kirchnerismo en el Senado, donde Villarruel enfrenta iniciativas contrarias al Ejecutivo, como el rechazo al decreto que permite renegociar la deuda pública. En este contexto, su intento de equilibrar su rol institucional con una postura crítica hacia ciertas políticas del gobierno se vuelve cada vez más complejo.
Un cambio de estrategia
La decisión de Villarruel de responder públicamente marca un giro en su estrategia habitual de silencio frente a los ataques. Este enfrentamiento interno no solo debilita la imagen de unidad del gobierno, sino que también plantea serias dudas sobre su capacidad para gestionar las tensiones internas en un escenario político y económico ya desafiante.
Fuente: lmneuquen.com





