Franco Colapinto vivió un Gran Premio de Brasil para el olvido, marcado por un accidente en la vuelta 32 que lo obligó a abandonar en medio de una intensa lluvia. Tras un despiste en la clasificación del sábado, el piloto argentino comenzó la carrera en el puesto 16, mostrando un rendimiento prometedor y alcanzando la 12ª posición tras un emocionante adelantamiento a Lewis Hamilton.
Sin embargo, en un Interlagos cubierto de agua, Colapinto perdió el control de su Williams en la última sección del circuito y se estrelló contra el muro, sufriendo importantes daños en el lateral izquierdo de su monoplaza. La bandera roja se ondeó rápidamente y la carrera se detuvo momentáneamente.

Afortunadamente, Colapinto salió ileso del incidente y se lo vio lamentando el golpe junto a su coche averiado. «Estoy bien», comunicó a su equipo por radio. Posteriormente, expresó su tristeza ante la prensa y se disculpó con Williams por los daños: «Fue un golpe muy fuerte, la verdad que el auto se destrozó. Estoy muy triste y le pido perdón al equipo que trabajó un montón para poner el auto en pista».
Sobre la estrategia de carrera, Colapinto explicó que optaron por neumáticos intermedios para mantener la temperatura en condiciones de pista extremadamente mojadas, pero la falta de visibilidad y el agua acumulada en la recta complicaron la maniobrabilidad. «Había un río tremendo en la recta y fui un pasajero. Fue un día malo, complicado», señaló, tras un fin de semana en el que, pese a su esfuerzo, la lluvia y las condiciones adversas le jugaron una mala pasada.
Ahora a cambiar el chip pensando en las Vegas.
Fuente: tycsports





