Desde que Javier Milei asumió la presidencia, la presencia de Cristina Kirchner en los tribunales ha sido prácticamente inexistente. Pero en medio de este nuevo panorama político, el gran perdedor parece haber sido Alberto Fernández, aquel que gobernó durante la cuarentena eterna, quien no escatimaba en imponer restricciones y gozar de privilegios; ahora envuelto en un escándalo de violencia de género perpetrado a quien fuera su esposa, Fabiola Yañez.
Pero el verdadero enigma que todos se preguntan es: ¿Qué hay entre Milei y Cristina? Desde aquella sonrisa pícara de Cristina cuando, en la asunción presidencial del 10 de Diciembre, miró hacia abajo y vio el bastón de mando de Milei, las especulaciones no han cesado. ¿Qué más habrá visto la ex mandataria? ¿Es posible que esté vislumbrando algo más que una simple gestión presidencial?
Mientras Milei proclamaba por cadena nacional los logros de su gobierno, tildándolos de «milagro económico» y «hazaña histórica a nivel mundial«, Cristina Kirchner hacía una breve pero significativa pausa para escucharlo y deslizó una breve digresión: resultó conmovedor escucharlo decir «no es magia«.
Sin embargo, figuras cercanas al kirchnerismo mas duro, como Oscar Parrilli, han salido a desmentir cualquier tipo de acuerdo entre Cristina y Milei. «Estamos analizando el pliego de Ariel Lijo, pero primero debemos debatir con el bloque«, afirmó Parrilli, refiriéndose a la propuesta del gobierno de integrar al cuestionado juez federal a la Corte Suprema de Justicia. Y añadió con firmeza: «No hay ningún acuerdo entre Cristina Kirchner y Javier Milei«.
Pero la realidad podría ser otra. Si Lijo llegara a obtener los dos tercios de los votos en el Senado, ¿Sería quizás el resultado de un pacto político tan formidable que nadie podría imaginar?, ¿Un acuerdo secreto entre Milei y Cristina?
El periodista Jorge Lanata, siempre incisivo, no se quedó callado y planteó la pregunta que todos evitan: «¿Qué es esto de que Cristina banca a Milei?«. Según algunas fuentes cercanas, Cristina vería en Milei a un aliado inesperado, llegando a considerarlo el político más audaz del momento.
Todo apunta a un pacto tácito para que las causas judiciales contra Cristina no avancen. En definitiva, todos los caminos conducen a Ariel Lijo, y quizás, detrás de él, se esconde el secreto mejor guardado de la política argentina de los últimos años.





