Casi un mes después de las elecciones presidenciales en Venezuela, el país, ya sometido a fuertes tensiones, vive una crisis política sin precedentes. Esta elección, esperada desde 2018, se celebró en un contexto especialmente incierto, marcado por la invalidación de la candidatura de la líder de oposición, María Corina Machado, y el rechazo de la misión de observación electoral de la Unión Europea, pese a estar prevista en el acuerdo de Barbados.
Venezuela: la comunidad internacional como último recurso





