La última declaración financiera de Donald Trump, cuya presentación es un requisito para los candidatos a cargo electo, contabiliza activos, pasivos y una cartera de más de un millón de dólares en criptomonedas, una industria a la que el republicano corteja abiertamente para obtener fondos para su campaña presidencial. Lastrada por más de 100 millones de dólares en pasivos a consecuencia de las fianzas por tres casos civiles que perdió en Nueva York, la declaración también incluye ganancias por derechos de licencia en propiedades de la marca Trump en Dubái y Omán, así como ingresos por distintos tipos de mercadotecnia lanzada desde que dejó la Casa Blanca en 2021, incluida una Biblia avalada por el candidato. Además del millón de dólares en la criptodivisa ethereum, también le reportan ingresos los coleccionables NFT, que también ofrece su esposa, Melania —incluida en la declaración—, además de inversiones de hasta seis cifras en lingotes de oro.
La declaración de ingresos de Trump mezcla beneficios empresariales y pasivos por el pago de fianzas en tres juicios





