Kamala Harris afrontaba este viernes una de sus pruebas más serias como candidata demócrata en esta campaña electoral estadounidense breve, intensa y de todo menos convencional: su primer discurso sobre propuestas de gobierno. En un acto en Raleigh (Carolina del Norte), la vicepresidenta presentó su programa económico, una plataforma con la que quiere apelar a la clase media, implantar su sello propio sin apostatar de la Administración Biden y demostrar credibilidad y competencia en uno de los asuntos electorales clave en los que los demócratas se perciben más débiles. “Me voy a centrar absolutamente en crear oportunidades para la clase media”, aseguraba en el mitin, entre los aplausos del público. “Juntos construiremos lo que llamo una economía de las oportunidades”.
Kamala Harris trata de convencer a los votantes con medidas contra la carestía de los alimentos y de la vivienda





