Siete deportistas de élite que tuvieron que justificar, explicar o defender por qué su cuerpo es como es

Por gordas. Por flacas. Por ir maquilladas o por no llevar ni un poco de rímel. Por tener demasiado músculo. Por ser andrógina. Por no tener pechos o por tener demasiado. Por tener rasgos marcados. Por tener el pelo ensortijado. Por negras. Por bajitas. Por mestizas. Por lo que sea y para todas. Porque todos esos “por” operan para las mujeres, cualquiera. También para las deportistas y también las de élite. “Da igual, campeonas de sus países, del mundo, de los Juegos Olímpicos, no importa, si tu cuerpo no es el normativo, ese cuerpo es humillado y deja de reconocerse la autoridad profesional de las mujeres” en sus ámbitos, dice Isabel Tajahuerce, doctora en Ciencias de la información y experta en violencia de género, también delegada del rector para Igualdad en la Universidad Complutense de Madrid.

Seguir leyendo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *